
Traktionssysteme Austria (TSA), reconocida por más de seis décadas en el desarrollo de motores eléctricos, llega a Busworld Europe 2025 con dos de sus innovaciones más destacadas: el motor HD.T3 y el motor LD, ambos pertenecientes a la gama ROAD-motors y diseñados para responder a las exigencias del transporte público moderno.
Estos motores utilizan tecnología síncrona de imanes permanentes (PMSM), alcanzando eficiencias superiores al 97 %, un dato clave que se traduce en mayor autonomía energética y menores costos operativos para los sistemas de transporte. El HD.T3, pensado para autobuses urbanos de tamaño completo —desde los clásicos de 12 metros hasta los articulados de 18—, ofrece una potencia máxima de hasta 420 kW, un par de 4.000 Nm y un diseño modular que permite adaptar su rendimiento a condiciones específicas de ruta, topografía y clima.
Este motor no solo brinda gran fuerza de arranque para pendientes y aceleraciones rápidas en entornos urbanos con paradas constantes, sino que también incorpora sistemas avanzados de refrigeración líquida y aislamiento optimizado para soportar largas jornadas, temperaturas extremas y ambientes con polvo o humedad, asegurando una vida útil que puede superar el millón de kilómetros. Además, su operación silenciosa y de bajas vibraciones mejora la experiencia de los pasajeros y reduce el desgaste general del vehículo. La flexibilidad de integración del HD.T3 facilita a fabricantes de autobuses optimizar la producción y adaptarse a distintos mercados sin sacrificar desempeño ni eficiencia. Por su parte, el motor LD, más compacto, está dirigido a aplicaciones ligeras como minibuses, shuttles autónomos o vehículos ágiles para zonas urbanas; aunque de menor tamaño, mantiene la filosofía de TSA en cuanto a durabilidad, bajo mantenimiento y alto rendimiento energético, siendo ya utilizado en operaciones reales en Suiza y evaluado por diversos fabricantes europeos.
La tecnología PMSM que incorporan ambos motores no solo permite un control más preciso del par y la velocidad, sino también una mayor densidad de potencia y menores pérdidas energéticas, algo fundamental para maximizar la autonomía de cada carga de batería y, en consecuencia, reducir los costos totales de operación. A esto se suma que TSA ha ampliado su capacidad de producción con una nueva planta en Austria, capaz de fabricar hasta 9.000 motores al año, asegurando disponibilidad y rapidez de entrega para atender la creciente demanda del transporte público electrificado en Europa y más allá.
Con acuerdos como el firmado con Solaris Bus & Coach para suministrar 1.500 unidades del HD.T3 en los próximos tres años, TSA demuestra su papel clave en la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente y sostenible.



