
El fabricante de neumáticos japonés quiere acelerar la implementación social del reciclaje horizontal de neumáticos.
Bridgestone ha anunciado sus planes de construir una planta piloto de demostración para la pirólisis precisa de neumáticos al final de su vida útil en su planta de la ciudad de Seki, prefectura de Gifu, Japón. La planta comenzará a funcionar en 2027 con el objetivo de realizar el reciclaje horizontal de neumáticos.
La pirólisis es un método de calentamiento de compuestos en un entorno sin oxígeno para producir o recuperar los materiales originales de los compuestos. En la pirólisis precisa de neumáticos, al controlar condiciones detalladas como la temperatura y el tiempo, los neumáticos al final de su vida útil se calientan en un estado sin oxígeno para producir de manera eficiente aceite de alta calidad (aceite derivado de neumáticos) y negro de carbono. Este proceso contribuye a aumentar la circularidad del material y a reducir las emisiones de CO2.
La instalación demostrará la tecnología necesaria para establecer y optimizar la pirólisis precisa de neumáticos al final de su vida útil, que implica la obtención de aceite derivado de neumáticos y negro de carbón recuperado de neumáticos al final de su vida útil. Al demostrar esta tecnología, Bridgestone pretende ayudar a acelerar la implementación social de la tecnología de reciclaje químico. Este proyecto es parte del negocio exploratorio de la empresa para "Sembrar nuevas semillas" en su Plan de negocios a mediano plazo (2024-2026) para un crecimiento sostenible en el futuro.
Desde 2022, Bridgestone ha estado avanzando en sus esfuerzos en el reciclaje químico de neumáticos al final de su vida útil para ayudar a hacer realidad una economía circular, entre ellos aplicando la pirólisis precisa al final de la vida útil. El aceite obtenido se refina para producir el butadieno, una materia prima del caucho sintético. Esto crea la posibilidad de reutilizar y reciclar el aceite y el negro de carbón recuperado como materia prima de los neumáticos.



